martes, octubre 25, 2005

De Ushuaia a la Quiaca

Es el título de una monumental serie (cuatro discos compactos en su edición de Página/12 ), que, siguiendo un camino que han recorrido tantos musicólogos argentinos, es el resultado de una búsqueda personal que amalgama camino, pasión, y paciencia.
En medio del desolado panorama musicológico latinoamericano, esta obra es un grano de arena más en la labor de difusión y conservación del rico patrimonio folklórico.
Son para destacar las versiones grabadas por León Gieco y Leda Valladares junto a ¡1500! niños entre 9 y 12 años cantando y cuarenta maestras de educación primaria acompañándolos con caja,
Las versiones presentadas en "De Ushuaia a la Quiaca" son:
"Ay, naranjal", Vidala.
"Sobre las flores", Tonada.
"Cuando oigo sonar la caja", Vidala.
"Me la paso cantando", Baguala.
"Esta comparsa que canta", Vidala.
"Torito Cumbreño", Tonada.
Son todas piezas anónimas, recopiladas por la musicóloga argentina Leda Valladares.

1 comentario:

Oscar dijo...

Muchísimas gracias por escribir (no uno ¡sino tres!) Fer... Me ha encantado descubrir un poco de la música tradicional argentina, yo hasta ahora no la conocía. Los enlaces que has puesto son super interesantes, y he descubierto que de donde has sacado el mp3 podemos escuchar muchos más...
Esta música es una preciosidad, me ha encantado por su autenticidad en el sonido, tan diferente a lo puramente comercial que solemos escuchar. He disfrutado también con su sentimiento y sus letras... "Ayer te mandé una carta, dentro la carta una flor, dentro la flor un diamante, dentro el diamante, mi amor..." Es maravilloso...

Leyendo la entrevista a Leda, me quedo con:
"¿Por qué piensa que la cultura oficial deja de lado ese sonido de las montañas, ese sonido que parece de otro país?

Porque no hay gente artística, son negociantes o explotadores, pero no está el amor a la búsqueda y al hallazgo auténtico de lo que era realmente esa costumbre de ese pueblo, esas canciones, esas danzas, todas esas cosas que se han ido perdiendo, los testimonios. Uno se siente muy asustado de la soledad y que cada vez existen menos testigos, y gente lúcida de todo lo que es material y vale."

Desgraciadamente esto es válido en casi todo el mundo.

Creo que dentro de nuestra responsabilidad como maestros de música debemos cultivar la sensibilidad, a quitar prejuicios a la hora de escuchar la música popular, tan auténtica, y dar a conocer esta enorme riqueza cultural que tiene toda latinoamérica y todo el mundo.

Gracias por el post y ahora sigo leyendo :)